Las características de la música árabe

Uno de los primeros indicativos de la música árabe es, sin duda, que prima más la melodía y el ritmo que se lleve que la armonía. De hecho, normalmente, la música árabe es monódica aunque hoy en día hay también polifónicas pero en menor medida (hablamos de que, las tradicionales, son de la forma más sencilla).

la musica arabe

El hecho de que, en la música árabe, prime la melodía hace que, su sistema musical árabe, se base en la octava que está dividida en 24 cuartos de tono. Si no estás acostumbrado, es muy posible que no sepas distinguirlos bien y por eso puede costar más pero en realidad después sí se aprecian diferencias entre ellos. Sin embargo, para ellos es muy fácil y por eso tienen la facilidad de utilizarlo para crear diferentes melodías que van cambiando conforma utilizan un cuarto u otro (en el caso de la música más conocida se suelen utilizar sólo 12 cuartos de tono).

En cuanto a los instrumentos, los más utilizados son: darbuka, arghul, crótalos, rabel, tambor de copa, bendir, laúd, etc. Son los que también se usaban tradicionalmente y siguen manteniéndose ya que es muy difícil ver otros instrumentos más conocidos para la música como herramientas para crear música árabe.

instrumentos de musica arabe

Conocer la música árabe es fácil hoy en día aunque siempre es mejor hacerlo en vivo ya que es como se puede disfrutar de este tipo de música que no suele utilizar más que unos instrumentos sencillos para componer la música (música que, muchas veces, no tiene voz, sino que es clásica y dejando que cada uno la pueda interpretar a su manera, gustando más o menos según quien la escuche).

Ahora te toca a ti investigar un poco y conocer, no sólo los instrumentos árabes que hay, sino también la música que se puede hacer con ellos. Quizá y te gusta.

 

 

Partes que componen una guitarra española

La guitarra española, también llamada guitarra clásica, es un instrumento musical de cuerda pulsada, fabricado desde hace siglos de manera artesanal casi totalmente en madera (pino, abeto o cedro, entre otras).

A lo largo de la historia ha ido variando su forma y el número de cuerdas, según los gustos de cada época y de las personas que la tocaban, hasta llegar a su forma actual. En tiempos antiguos las seis cuerdas se fabricaban con tripa y actualmente son de nailon en la mayoría de los casos.

hombre tocando la guitarra clasica

Es muy importante que, antes de empezar a tocar la guitarra, nos familiaricemos con ella, por lo que a continuación voy a detallar las partes que componen una guitarra clásica o guitarra española, si quereis mas informacions o comprar alguna guitarra os recomiendo http://www.txirula.com/GUITARRA.aspx :

Cabeza y clavijeros

La cabeza es la parte más alta de la guitarra y en ella se encuentran el clavijero y las clavijas, cuya función es la de hacer que las cuerdas estén más o menos tensas, mediante giros. Este proceso se llama afinado de la guitarra.

Cejilla, mástil, trastes y diapasón

La parte larga y fina de la guitarra, situado entre la cabeza y la caja de resonancia, es la que se llama mástil.

La cejilla sirve para apoyar las cuerdas que salen del clavijero y estabilizarlas, impidiendo que se muevan a los lados. Le siguen los trastes o pequeñas barras de metal situados sobre el diapasón.

Los trastes sirven para tocar cada nota musical, situando sobre ellos los dedos para hacer que cada cuerda suene distinta, al variar su longitud.

El diapasón es una parte de madera y sobre él se ponen los dedos para presionar las cuerdas.
una guitarra española
Caja de resonancia

Está formada por la tapa armónica, el fondo y los aros.

La tapa armónica está formada por dos mitades unidas y es la encargada de producir el sonido por vibración. En ella se sitúa el puente, que es la parte donde terminan las cuerdas que vienen de la cabeza, y que sirve para unir estas a la caja.

La tapa armónica tiene una abertura en su parte central llamada boca —de donde sale el sonido—, y en su interior tiene barras de madera, en cantidad variable según el fabricante, que sirven de refuerzo.

Los aros son los dos laterales de la caja, de forma curvada, que se unen en la parte alta y en la parte baja de la caja de resonancia, y que están en contacto con el fondo.

 

La Novena de Beethoven II

Seguimos con el articulo sobre la Novena Sinfonía de Beethoven, para leer el primer articulo pinchar aqui.

Referencias a la oda de Schiller que constituye el Himno a la alegría, las encontramos en una época tan reciente como 1793. La palabra «Freude» (alegría) aparece suelta en multitud de manuscritos e incluso el principio de la oda podemos encontrarlo en los borradores para la séptima y la octava sinfonías. Asimismo podemos encontrar un diseño general de la obra completa en unos apuntes en los que puede leerse: «Finale, Freude, schöner Götter Funken Tochter Elisium. Sinfonía en 4 tiempos; el 2º a 2/4 como el primero.

escritura

El tercero puede ser a 6/8 y el cuarto será fugado». Pero las primeras alusiones definitivas al comienzo de la obra nos remiten a 1817, sin embargo, Beethoven en un principio no consideró que la Oda a la alegría estuviese incluida en la sinfonía. Había pensado realizar una obra independiente, una gran cantata ajena al esquema formal de la nueva sinfonía.

Tampoco debemos olvidar que obras como la Fantasía coral de 1808 constituyeron un paso importante hacía la configuración definitiva de la obra. El impulso decisivo al proyecto lo dio el encargo que por mediación de Ries, le hizo la Sociedad Filarmónica de Londres en abril de 1822. Conforme fue avanzando el trabajo, Beethoven decidió algunos cambios. El más importante fue incluir el Himno a la alegría en el esquema formal.

Finalmente, la incluyó, aunque con algunas modificaciones respecto a la idea original, en febrero de 1824. Los impedimentos que el compositor hubo de superar para que la obra fuese ejecutada públicamente no constituyeron precisamente un camino de rosas.

En principio, debería ser estrenada en la capital británica pero Beethoven, como era costumbre en él, hizo caso omiso de las cláusulas del contrato y se propuso estrenarla en otros lugares. Fue ofrecida a la Gessellschaft der Musikfreunde, junto a la Misa Solemnis, pero la respuesta que recibió fue negativa a la vista de las enormes dificultades que presentaban las partituras, así como su extraño lenguaje musical.

Poco después, el intendente de los Reales teatros de Prusia, el conde Brühl, aceptó embarcarse en el proyecto para ofrecerlo en Berlín. Beethoven se mostró feliz ante la afirmativa respuesta venida desde su patria, pero la reacción que produjo esta noticia en Viena fue fulminante.

Instrumentos musica

Un grupo de artistas, mecenas y miembros de la alta sociedad escribieron una especie de manifiesto en la que se le pedía que hiciese todos los esfuerzos posibles para que la sinfonía fuese estrenada en Viena. En uno de los fragmentos de la carta se escribe lo siguiente: «Sabemos que la corona de vuestras sinfonías se ha aumentado con un florón inmortal… ¡Apareced entre nosotros, mostraos en vuestra gloria y venid a alegrar a vuestros amigos, vuestros ardientes y respetuosos admiradores!… Os suplicamos evitéis esa vergüenza a nuestra capital, no permitiendo que las nuevas obras maestras salgan del lugar de su cuna antes de ser admiradas por los amantes de vuestro arte glorioso».

El manifiesto tuvo el efecto deseado. Beethoven, conmovido ante el interés de sus conciudadanos, resolvió presentar la obra en Viena. Antes hubo que hacer algunas concesiones. Como la censura prohibía ofrecer una misa en concierto, la Solemnis hubo de reducirse al Kyrie, al Credo y al Agnus Dei.